Una tarde, un niño y su padre se encontraban pescando en un lago en las montañas y era el día previo para el comienzo de la temporada de róbalo, así que usaban gusanos de carnada para atrapar percha y pez sol. El niño decidió practicar su lanzamiento usando un pequeño cabo plateado, al momento que el cebo cayó del agua, su vara se dobló por completo. El y su padre reconocieron al instante que algo enorme se había pegado al anzuelo. Cuando por fin logró subir al bote el pez más grande que había visto en toda su vida, una gigantesca luna había salido sobre el lago, sólo había un problema, el pez era un róbalo.
El padre del niño le echó un vistazo a su reloj y vio que eran las 10:00 P.m. Justo dos horas antes del comienzo oficial de la temporada de róbalo.
Hijo, vas a tener que echarlo al agua - dijo el padre.
El protestó diciendo:
Pero nunca lograremos atrapar otro pez tan grande como éste.
Miró a su alrededor y vio que nadie más estaba en el agua para observar la situación, pero por el tono de su padre, el sabía que no era un asunto que podía discutirse. Cuidadosamente quitó el anzuelo de la boca del pez y con mucha delicadeza lo regresó al agua.
El niño estaba en lo cierto, nunca ha vuelto a pescar un róbalo tan grande, pero lo que si recuerda es la lección que su padre le enseñó aquella noche:
"LO CORRECTO HAY QUE HACERLO NO SÓLO CUANDO ALGUIEN TE ESTE MIRANDO".
Los ojos de Dios están en todo lugar, mirando a los buenos y a los malos. Proverbios 15:3.
(renuevodeplenitud.com)

Así como lo lees. Muchas personas tienden ha parecer ejemplares y hacer lo correcto solo delante de los demás y sin embargo están llenos de defectos que no quieren corregir y ni les interesa. Viven de las apariencias para que sus semejantes tengan una imagen limpia de ellos. Pero todos somos seres humanos y por ende no somos perfectos, pero si tratas de actuar correctamente en todos los aspectos de tu vida, te miren o no te miren pues tu conciencia estará mas tranquila y te sentirás mejor contigo mismo. No hay nada mejor que sentirse bien con uno mismo y aceptarse tal como uno es y actuar honestamente.
Que Dios bendiga cada uno de sus hogares.